1/5/15

LTME postPara B,

Te estoy escribiendo una carta que posiblemente no llegues a leer nunca. Pero tenía ganas de escribir, de alguna manera tengo que sacar lo que siento, la bronca que tengo encima no la puedo explicar, es tan grande que oculta la tristeza que hay debajo. Me lastimaste y no unas ni dos veces, me desilusionaste tanto que comienzo a creer que el estúpido fui yo por haberte creído…

Fuiste mi primer amor, yo te amaba ¿sabes? Te quería, lo di todo, no tenés idea de las cosas me hiciste sentir, las veces en las que me la jugué, por más que fuera difícil verte nada me importaba. Las veces en las que volvía a apostar porque todo saliera bien. Realmente deseaba que tuviéramos una oportunidad, quería demostrarte todo lo que tenía para entregarte, mi fidelidad, mi amor. Pero ya no tengo nada que demostrarte, no tengo ganas ni energía para probar nada porque una vez más no supiste valorar mis sentimientos.

Quien te lastima te hace fuerte y como te dije hace unos días, ahora sé lo que no tengo que hacer. Aprendí que no puedes darle algo a alguien que no quiere recibirlo. Me hiciste creer que te haría bien estar conmigo, en verdad me lo creí, pero vos no me necesitas ni me queres siquiera, solo querés la seguridad de tener a alguien que te brinde un amor sincero. Lástima, porque ya no estoy dispuesto a dártelo; no vuelvo a llorar por las cosas que antes me afectaban y prometo de todo corazón que no vuelvo a guardar tu número.

No puedo creer que llegué a ser tan idiota para decirte las cosas que te dije todas las veces que me hablabas, de llenarme de esperanza en que podrías cambiar de verdad, aunque sea un poco.

No me enamoré de quien sos vos, me enamoré de lo que creí que eras, de lo que soñaba que encontraría en ti. Ahora que lo pienso no se puede amar a alguien que te hace sentir tan mal, el amor no puede ser así. Digas lo que digas, este inconveniente no me detendrá porque sé que después de vos hay muchas cosas por vivir y no todas las personas tienen el mismo concepto de “amor” que tenes vos. Capaz que nunca te has puesto a pensar que un simple “te quiero” puede ser importante para quien se lo dices…

Tan solo tengo enojo, es tan inmenso que no te haces una idea. Desearía tenerte cerca y gritártelo a la cara, que me mires a los ojos y me digas por qué me lastimaste. Esto se acaba y no pienso dar marcha atrás, lo único que pido es tener la fuerza necesaria para actuar acorde a lo que digo.

Sé que no te importará, que harás tu vida y capaz que con suerte quede algún recuerdo mío, cosa que no creo. Pero yo voy a seguir con lo mío. En algún momento cuando se me vaya el enojo ya no quedará nada y dejaré de sentir todas las cosas que sentí por vos.

Estábamos cerca, tan cerca que casi podía sentír que ya estabas acá y que lo intentábamos, realmente te estaba esperando y tiraste todo a la basura. ¿Tan poco importante fui que no valía la pena ni siquiera jugártela un poco por mí? Lo peor de todo es que esto siempre fue así, nunca fue diferente, tal vez mi dolor se deba al hecho de que por fin entendí lo que sos, y seguirás siendo porque no vas a cambiar nunca.

De corazón, ojalá seas feliz, como de hecho no dudo que lo serás. Pero ojalá también sepas ver un día lo que en verdad sentía por vos. Yo por mi parte, tomé una decisión y la voy a cumplir cueste lo que me cueste.

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